Uno de los fundamentos básicos para el éxito de un negocio es saber anticiparse a los cambios para poder desarrollar productos/servicios que estén a la altura de las expectativas de los clientes y así poder mantener una posición de liderazgo en el mercado. ¿Pero cómo anticiparse al futuro? Empresas como Google o Apple han aplicado siempre una estrategia con ciertos puntos en común que les ha permitido ser los líderes que son hoy: saber identificar las oportunidades de negocio desarrollando productos con una gran rentabilidad y ser visionarios anticipándose a sus competidores. Algo que no se consigue solamente gracias a la experiencia y conocimiento de sus directivos; intervienen también otras herramientas de análisis que les permiten orientar mejor sus estrategias. Esto es lo que se llama Business Intelligence.
Business Intelligence es un término nombrado por primera vez en 1985 por Hans Luhn, que habla de “Inteligencia de Negocios” para describir “el desarrollo de habilidades para tomar y manipular los hechos presentes como guía de acción para el logro de las metas empresariales futuras”. Actualmente, este concepto ha variado y se refiere al análisis de los datos obtenidos por las empresas para extraer conocimientos de los mismos.
En la práctica, el Business Intelligence consiste en recopilar toda la información en una única plataforma que facilita la toma de decisiones. Sirve para estudiar presente, pasado y futuro del negocio cruzando variables sobre finanzas, mercado, operaciones y recursos humanos. Esto aporta un estudio de la información que con las herramientas tradicionales no sería posible.
Las variables más importantes del Business Intelligence son, por un lado, el análisis de la información, que permite comparar las dimensiones de los datos del negocio y, por otro, la predicción de la información cuyo ejemplo más claro podría ser la respuesta del buscador Google cuando se escribe incorrectamente una palabra.